Inicio > Columnas > En concreto, sólo concreto

En concreto, sólo concreto

Lunes, 5 Marzo 2012 por Diego Petersen

 

A ver si alguien entiende algo, porque yo no. Hace quince días se publica que en el camellón de la carretera a Chapala se depredaron de la manera más salvaje 38 casuarinas adultas. Es territorio de Tlaquepaque, pero dicen no saber nada, excepto que alguien que nadie vio, en medio de la noche, se las ejecutó con una motosierra. Los principales sospechosos son los propietarios de los espectaculares de la zona. Tlaquepaque promete investigar y no sólo eso, sino además plantar ahí mismo y en otros lados 600 árboles grandes, cosa que aún no comienza. En eso estaban cuando pasa la Sedeur y, en un tramo donde antes había un camellón, pone una barda de contención y gana terreno para su majestad el automóvil.
Vamos a pensar que todos actúan de buena fe, que Sedeur aprovechó que le habían quitado los árboles para extender la barrera. Digamos que, por una vez en la vida gubernamental, la eficiencia le ganó a la prudencia, lo cual es poco probable porque, conociendo a la burocracia, para mover la mano izquierda necesita autorización por escrito y cuatro sellos de la mano derecha; pero vamos aceptándolo. No deja de extrañar la velocidad con la que se actúa para poner concreto y la lentitud para sustituir árboles. La tala, la haya hecho quien haya sido, resultó más que conveniente para Sedeur, que pudo avanzar su obra sin tener problemas “con los ecologistas que se oponen a todo”, un discurso por cierto muy repetido por los que consideran que cada metro cúbico de concreto es desarrollo y que calles más anchas significa bienestar.
Derribar árboles sin permiso es un delito. Dónde está la denuncia de Tlaquepaque, dónde está el procurador y dónde la Procuraduría del Medio Ambiente. De acuerdo con las autoridades de Tlaquepaque, existe una cámara de la Secretaría de Seguridad que debió haber captado la tala: ¿dónde está ese video? ¿Ya se abrió una averiguación? ¿Qué esperan para investigar? Ellos son los responsables de dar una explicación. Sin duda, las policías y la Procuraduría están muy ocupadas en investigar crímenes “más importantes”, pero no es un tema de si vale más una vida humana o un árbol, de eso nadie tiene duda; el tema es la impunidad. Se atentó contra el patrimonio urbano.
A casi tres semanas de la tala salvaje y a dos de la denuncia del hecho, no hay un solo árbol nuevo en la zona y lo único que creció fue un muro de contención y un camellón de concreto. Si las autoridades dejan que este delito quede impune y como sociedad lo permitimos, vamos a echar por la borda años de trabajo de gobiernos y sociedad civil en torno a la reforestación urbana.
Hoy por hoy, la única respuesta concreta a una tala criminal ha sido más concreto.
Anuncios
Categorías:Columnas Etiquetas:
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: